Juan Villavicencio
Ensenada, 1986
Juan Villavicencio es licenciado en artes plásticas por la Universidad Autónoma de Baja California. Desde el 2021 es miembro de la Academia internacional de la cerámica con sede en Ginebra, Suiza. Obtuvo el premio de adquisición en Síntoma y Diagnóstico por la Universidad Autónoma de Baja California (2009). Recibió laa menciones honoríficas en la XXIV Bienal Plástica de Baja California (2023) y la II Bienal de Cerámica Artística Contemporánea (2021). Ha sido beneficiario de la beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en la categoría de escultura (2019). Ha formado parte de múltiples selecciones en bienales, exposiciones colectivas y ferias de arte. Su exposición individual más reciente se titula Jotas en ascenso en Servidor Local (CDMX, 2023). También formó parte de la exhibición colectiva Made in LA: Acts of living en el Hammer Museum (Los Ángeles, 2023). Su trabajo se concentra principalmente en la cerámica y en la docencia relacionada con esta disciplina. Vive y trabaja desde la ciudad de Tijuana, México.
statement
Es un artista de cerámica que investiga los límites entre el arte, la artesanía y el diseño, cuestionando al mismo tiempo la identidad mexicana. Crea objetos únicos que hacen referencia a curiosidades mexicanas o artesanías kitsch que se encuentran en tiendas de recuerdos de Tijuana, como esculturas de Talavera y terciopelo. Villavicencio considera el papel que estas artesanías tienen en la construcción, representación y mercantilización de las identidades estadounidenses y mexicanas. Su trabajo despliega de manera lúdica elementos visuales extraídos de la herencia prehispánica, la cultura pop, los patrones cerámicos tradicionales, el mundo natural e incluso el graffiti: crea yuxtaposiciones disyuntivas y humorísticas. El artista a menudo contrasta las ideas de «autenticidad» asociadas con la cerámica hecha a mano con la realidad de que muchas de las llamadas «artesanías» son producidas en masa y tienen poca relación con la región. Una de sus series de obras, Oscuranas, hace referencia a esculturas de terciopelo que se podían encontrar en tiendas cerca de la frontera entre Estados Unidos y México. Las Oscuranas son formas de cerámica abstractas, cocidas a fuego alto, con apariencia líquida, cubiertas de terciopelo negro que buscan cuestionar el volumen, el espacio y la gravedad.