Elizabeth Nepomucena
Cempoala, 1991
Elizabeth Nepomucena es licenciada en artes plásticas por la Universidad Autónoma de Baja California, campus Tijuana. Su trabajo ha sido seleccionado para participar en el Primer Intercambio de Grabado México-Tailandia (Tailandia, 2019) y en el Primer Concurso Latinoamericano de Miniprint (Oaxaca, 2019). Ha sido beneficiaria del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico de Baja California (2024). Su exposición más reciente se titula Imaginería para construir lo íntimo en el Centro Cultural Tijuana (Tijuana, 2025). También formó parte de la exhibición colectiva Poética del objeto en el Centro Estatal de las Artes (Tecate, 2025). Se ha desempeñado como facilitadora en diversos talleres sobre el grabado. Su trabajo artístico se desarrolla principalmente en las disciplinas de la gráfica, la pintura y la instalación. Vive y trabaja desde la ciudad de Tijuana.
statement
Mi producción artística se sitúa en el cruce entre la práctica visual y la reflexión identitaria, entendida esta última como una construcción en permanente transformación. Como artista migrante originaria de Veracruz, con formación profesional en Tijuana, Baja California, mi trayectoria está marcada por la alternancia geográfica y simbólica entre el sur y el norte del país. Este tránsito constante ha configurado una mirada crítica en torno al territorio, el desplazamiento y la noción de pertenencia.
El eje de mi investigación artística puede leerse como una arqueología de la identidad, en la que cada obra funciona como registro de una experiencia fronteriza. A partir de medios como la gráfica, el dibujo, la pintura y la escultura, desarrollo un lenguaje visual que articula lo autobiográfico con lo colectivo, y lo sensible con lo político. La figuración narrativa que empleo permite entrelazar paisajes, memorias y cuerpos en relación con temas como la migración, el género, las estructuras sociales y la relación con el entorno natural. Así, la imagen impresa se convierte en una herramienta para cartografiar emociones, tensiones culturales y vínculos translocales.
En este marco, mi obra propone una revisión crítica de la identidad desde la práctica visual, entendida como un proceso situado, móvil y relacional, donde el arte actúa como espacio de pensamiento y resistencia ante las narrativas hegemónicas del lugar y el origen.