Alejandra Phelts
Mexicali, 1978
statement
Mi acción creativa se basa en el interés de registrar deseos y vivencias cotidianas que tienen mujeres que viven en Tijuana, ciudad fronteriza con los Estados Unidos que se caracteriza por sus contradicciones: se considera la frontera de México más transitada, la ciudad ha sido catalogada como una de las urbes más violentas del mundo, y vivir en Tijuana significa convivir con San Diego, una ciudad que ha sido considerada como la mejor de Estados Unidos.
Ajena a todo tipo de victimización, mi propuesta registra experiencias cotidianas que vinculan intimidad, relaciones afectivas y actitudes de empoderamiento femenino. La práctica pictórica ha sido esencial en el desarrollo de mi trabajo artístico porque, a través de imágenes que se perciben como reales, puedo representar y presentar deseos, utopías y una que otra realidad.
El arte relacional es otro territorio que me parece fascinante. Ante tanto estereotipo que se ha difundido sobre la vida fronteriza, ¿qué significa ser y vivir como mujer en Tijuana? Para responder a esta pregunta, recurro a prácticas multidisciplinarias entre las que se encuentran la instalación, el arte objeto, la fotografía, el performance y la convivialidad con mujeres que viven en diferentes contextos tijuanenses.
Una circunstancia estética que me provoca gran curiosidad es la relación que tiene la belleza con el arte contemporáneo. Ante la agresividad de los estereotipos visuales que definen la vida fronteriza, ¿es posible crear una propuesta artística que confronte la agresividad estéticamente correcta de los estereotipos culturales fronterizos? Consciente del reto que implica enfrentarse a la seriedad de las estéticas post-conceptuales, mi propuesta artística se atreve.